Esta historia me ocurrió cuando tuve que matricular a mi hijo en un colegio, lamentablemente él llegó a Perú a mediados de setiembre y era casi imposible encontrar una matrícula en esas fechas, por lo cual estaba casi condenado a perder el año, pero yo insistía para optar por un cupo por el colegio, a tanta insistencia, el auxiliar de un colegio cercano a casa me ayudo a tener una entrevista con el director, entre risas me comentó que traté de coquetearle para me ayude, no le dije nada al auxiliar, pero así fue.
El día de la entrevista, me puse ropa formal, pero sexy, tenía una blusa escotada y una falda entubada que me marcaba muy bien la figura, unos tacos en punta que hacían juego con la cartera, y unas panties para atenuar y hacer juego con la falda, aparte fui bien maquillada y con el cabello recogido, debo precisar que soy una mujer voluptuosa, por lo que podía usar eso a mi favor.
El día de la entrevista, llegué al colegio, me esperó el auxiliar que me había ayudado a tener la entrevista con el director, y quedo sorprendido al verme, sabía de antemano que él no me estaba ayudando en vano… en fin.
Esperé pacientemente al director, la secretaria me hizo pasar, entre a su despacho, e director (Efraín) era una persona mayor unos 55 años aproximadamente, tenía saco y corbata pero era más bajo que yo, al verme se acercó, nos dimos un beso en la mejilla, como si nos conociéramos e hizo que tomara asiento, una vez sentada, le empecé a contar, que quería matricular a mi hijo, y que entendía la situación de las clases y los colegios y que era difícil que lo aceptarán.
En efecto el también indicó lo mismo, yo cuando le hablaba era un poco coqueta para ver quizás si se pueda lograr tener su apoyo, fue bastante realista, me dijo que era muy difícil aceptar en esas fechas a estudiantes nuevos, debido a que ya tenían notas, registros, etc. Aunque deslizó una sugerencia que podría ayudar, pero tendría que incluso hablar con los docentes o quizás yo podría también apoyar en actividades institucionales del colegio y de alguna manera completar notas, pero que igual era muy poco probable que acepten y que incluso el pondría en riesgo su trabajo y puesto, me dejo las cosas claras, pero yo seguía insistiendo por la sugerencia que hizo.
La conversación fue tornándose algo personal también para que conozco la situación mía y de mi hijo, en ese ínterin igual insistía por momentos para que pueda aceptar a mi hijo en el colegio, sentía su forma de como me miraba y yo igual buscaba sonreírle, me dijo eres buena madre, quizás capaz hasta de hacer todo por su hijo, yo respondí que sí, hice una pausa y lo mire y seguí, estaría dispuesta a hacer todo para que mi hijo no pierda el año.
Sentía en mi ser que quizás estaba dándole alas a que pueda proponer algo más, estaba entre nerviosa, pero quería saber si podría tener una respuesta favorable. El me miró, se acercó y me dijo, “eres una mujer muy guapa, quizás yo pueda hacer algo para aceptarlo a tu hijo, pero eso es de alto riesgo, y siguió, habría una forma, pero tu debes también ser condescendiente conmigo”, atiné a mirarlo y le dije “¿a qué se refiere?”.
Se acerco y me dijo:
—Si yo hago eso, pondría en riesgo todo, pero viéndote, es un riesgo que estaría dispuesto a correr si tú también me ayudas, obviamente eso no se va enterar nadie, tú me entiendes.
Sentía dentro de mí que era posible conseguir algo, mientras lo pensaba me dijo:
—Eres una mujer muy guapa, y yo a veces necesito un poco de compañía, quizás también tú.
Yo solo sonreí y le dije:
—¿Qué propones?
Él me miró fijamente y me dijo :
—Sabes lo que quiero.
—No quisiera tener problemas con su esposa —le dije.
Y respondió de inmediato que ella no tendría porque enterarse, antes de seguirle el juego le dije que lo tendría que pensar.
—Está bien, pero que debo tener una respuesta rápida, porque estamos contra el tiempo.
A lo que le dije, que regresaría al día siguiente con una respuesta, me dijo si puedo ir en la tarde y que lleve los documentos de mi hijo, porque en la mañana tiene una agenda.
Yo asentí, me paré y me retiré, cuando salía sentía como su mirada se clavaba en mi culo, estaba ansiosa y nerviosa por lo que casi transe.
Al salir estaba el auxiliar esperándome, y me dijo “¿qué tal, como te fue?”, le dije que quizás haya alguna posibilidad, respondió, “seguro que si, me gustaría verte más seguido si aceptan a tu hijo y espero que así sea”.
Al día siguiente fui con un leggins negro que me formaba bien la silueta, unos tacos, una blusa escotada y un saco, casi no espere nada para ingresar, estaba esperándome el director del colegio, al ingresar, me dice:
—¿Y señora lo pensó?
Tomé asiento y le respondí que si, que sea bajo sus términos, pero que se le apoye a mi hijo para que ingrese, me dijo “perfecto2, se pegó y me tocó la cintura, yo igual seguía siendo coqueta con él, porque sé que sería de gran apoyo, que yo misma me acerque un poco más a él y bajé su bajo de la cintura a mi culo y le sonreí, creo que no se esperaba eso, que me quiso besar y me aparté un poco, le dije “primero tu apoyo”. Se aparto y me dijo “perfecto, no tardemos más, ¿trajiste todos los papeles de tu hijo?”, los cuales saque de mi bolso y se lo entregué.
Efraín: ¿el lunes puedes traer a tu hijo?, hoy se hará la matrícula y el lunes ya sería que vengas con él para presentarlo con los docentes de las asignaturas que se le impartirá y claro yo deleitarme con tu presencia.
Mientras hacían la documentación, en su oficina empezamos a conversar un poco más y me enteré algunas cosas personales y él también de mí, incluso tocamos temas sexuales, fue una conversación interesante y un poco caliente, estaba excitado, lo intuía porque pese a que estaba con terno, se le notaba un pequeño bulto entre sus piernas.
Recuerdo que era viernes y me había dicho que su esposa había viajado, y me consulto si quizás esa noche podría salir para seguir conociéndonos, tampoco quería presionarme a tener ya un encuentro sexual, aunque se moría de ganas, pero le gustaba más el coqueteo, las insinuaciones y que todo se vaya dando poco a poco, algo que me llamo la atención y me gustó, aunque no debo obviar que si a veces era un poco mano larga, entiendo propio de su edad, aunque nada que me incomode.
Asentí en salir esa misma noche, ya había logrado matricular a mi hijo en el colegio y pues ya solo me faltaba devolverle el favor, recuerdo que salimos tarde, ya no había muchos docentes, cuando salía de su oficina sentí una palmada en la cola, seguido de una sonrisa. Me dijo:
—Espero no te moleste, pero no dejo de pensar en lo rico que tienes, y perdóname, pero quería sentirlo, —solo sonreí y le seguí el juego.
Fuimos a cenar y estuvimos ahí conversando, como 2 horas, me di cuenta de la hora porque sonó mi celular era mi hijo preguntándome a que hora regresaba a casa, le tuve que inventar algo de momento y que regresaría mas tarde, que no se preocupara por mi (debo recalcar que mi hijo es algo celoso) por lo que empezó a preguntarme cosas, pero a regañadientes aceptó que regresaría tarde, Efraín solo sonrió, me dijo “veo que es bastante celoso, quien no lo sería si tiene una mamá tan rica como tú”.
En el ambiente se escuchaba una música que invitaba a bailar, por lo que ya bordeando las 10 pm me dice “que tal si vamos a bailar”, a lo cual acepte. Pidió la cuenta y mientras esperábamos para que pagara la cuenta, justo llamó su esposa, él le comentó que estaba cenando y luego dormiría, yo solo sonreía en mí, después pagó la cuenta y nos fuimos a una discoteca cerca.
Al ingresar a la discoteca, había grupo de chicos que nos quedaban mirando, quizás por la diferencia de edad que había entre ambos, vimos una mesa, y lo abordamos, él pidió cerveza y yo un trago corto, me saqué el saco y quedé con un escote que él no dejaba de mirar, mientras pasaba la noche, me invitó a bailar, empezamos a bailar, y no dejaba de juntarme hacia él, tomándome de la cintura y según el ritmo de la música también yo bailando dándome la espalda y contorneándome al ritmo de la música, sentía como se pegaba más y sentía un bulto entre sus piensa, el ambiente y los tragos me hicieron entrar el calores y él ya estaba esperando la oportunidad para decirme que vayamos a otro sitio.
Efectivamente, mire el reloj, él me dijo “ya es algo tarde, y siguió, quizás vamos a descansar a otro lugar”, sabía lo que pretendía y le seguí el juego, asentí y le dije “vamos”.
Salimos de la discoteca y camino al su carro me tomo de la cintura y me dijo “¡Que rica estas!, quisiera ver todo lo que escondes debajo de tus prendas”, yo solo me reía y le correspondía el abrazo, al llegar al carro subí, estaba calurosa, así que no me cubría tampoco con el saco, el subió y me dijo, “hay un lugar bonito por acá cerca, donde podríamos ir a pasar la noche, o lo que queda de ella”. Le dije “bueno, yo no tengo problemas”, él no se quedó corto con eso y mientras empezaba a conducir puso su mano en mis piernas, por supuesto yo no le dije nada.
Efraín: Tienes unas piernas sexys, cuando entraste a la oficina no paraba de verte las piernas y lo que tienes detrás.
Yo (rio): y pensar que es un mañosito el director del colegio donde estudiará mi hijo
Efraín: contigo no solo seré “mañosito”, tienes un cuerpo sexy y perfecto, que ya lo quiero desnudar
Yo con calma, miro pícaramente y subo un poco su mano, justo por mi zona v.
Efraín (sorprendido): veo que te gusta tomar también el control, eso me gusta…
La conversación se iba tornando picara, hasta llegar a un hotel, que me pareció lindo por fuera, tenía la sospecha que por dentro también sería así.
Al subir a la habitación, ya era aproximadamente las 2 am suena mi celular, era un mensaje por WhatsApp de mi hijo, decía,”¿ a qué hora vas a venir?”. Solo miré, no abrí la conversación y decidí apagar el celular. Efraín me preguntó si pasaba algo, le dije “no nada”, asintió, rio y entre bromas “¿no me digas que es tu hijo?”. Lo miré y le dije, “si es mi hijo, no sé si te conté que es celoso”, solo sonrió y dijo, “ya veo, si me dijiste, entonces cuando venga al colegio, no se debe ni enterar lo que te haré esta noche” y sonrió dándome una nalgada con la mayo, yo pegué un pequeño gemido.
Llegamos a la habitación, ni bien cerramos la puerta me dijo:
Efraín: estoy más que satisfecho con la buena acción que hice hoy, voy a disfrutar cada centímetro de ti -y me dio una nalgada.
Yo: ¿te gusta lo que sientes?
Efraín: como no me va gustar ese culazo tan grande y rico que tienes
Dejé mi cartera y mi saco un la silla, y me eché en la cama, él hizo lo mismo con su saco, y luego abrió la botella de vino que estaba en el velador, por mi parte, prendí la tv y estaba en un canal xxx, él sonrió y dijo, “tan desesperada estas” (bromeando) y me alcanzó una copa de vino, y siguió, “no me molesta si se queda en ese canal”, a lo que yo respondí que a mí tampoco. “Perfecto entonces” me dijo y brindamos.
Agarró el control y subió el volumen más, los gemidos se intensificaron en habitación, dejo la copa, yo deje la mía y me empezó a besar, los besos se hicieron más largos e intensos, mientras sus manos recorrían mis pechos, yo me estaba mojando, él se paró y empezó a desabotonarse la camisa, yo lo jalé de la corbata y lo empecé a besar, tenía la camisa desabrochado a medias y se tumbó en la cama junto a mí.
Sentía como me comía toda la boca, y sus manos iban recorriendo mi cuerpo, sus dedos se deslizaban por mis tetas e iban bajando por mi leggins hasta mi vagina, que me empezaba a frotarlo despacio y sentía como me jalaba un poco el leggins para marcarme bien, me marcó la pata de camello, yo ya estaba excitada, que también empezaba a frotarle la verga por encima del pantalón.
Efraín se paró y me jalo con él, solté un gemido pero me pegue a él, seguimos besándonos y el bajo sus dos manos a mi culo, y sentía como me las amasaba, y por ratos me daba de nalgadas, algunas más fuertes, que yo soltaba un chillido, me aparté, lo miré y bajé, me arrodillé y empecé a desabrocharle el pantalón, estaba muy excitada, descubrí su pene, que estaba erecto y firme, me sorprendió el tamaño, era un tamaño considerable, tenía vellos e incluso canas, ya hacía un buen tiempo que no veía un pene (sinceramente prefiero una buena verga depilada) se lo hice saber, pero sin hacerle sentir incómodo a lo que también me dijo “las próximas serán así…” (nunca habíamos quedado cuántos encuentros serían por la ayuda).
Empecé a comer su verga despacio, sentía un poco su líquido seminal que había salido durante los besos y poco a poco empecé a comérmelo más, mientras lo hacía, me dijo, “mírame mientras lo haces, quiero ver como mueves esa boquita juguetona”, lo miré y seguí engullendo su miembro, casa vez más intenso, a lo cual es gemía, le gustaba (siempre me gustó sentir que un hombre gimiera).
Seguí chupando, y sentí como me iba agarrando del cabello y él empezó a tomar el ritmo, se adueñó de mi boca, sentía como me trataba de ahogar y cuando empezaba a toser o lagrimear me lo sacaba y seguía así, lo sacaba, sacudir su verga en mi cara y luego lo volvía a meter, yo estaba extasiada y le seguía el ritmo.
Efraín: eres la primera madre que follo y mierda que rico se siente
Yo: y espero ser la única (mientras sigo chupando)
Efraín: si te vas a dejar culear siempre, serás la única, uff que rico lo chupas
Yo: (no esperaba recibir, esa respuesta, tenía claro que solo iba coger por única vez y astutamente respondí,) si la ayuda no solo va ser la matrícula puede ser.
Efraín: entonces veré como se le aprueba en todo, sigue chupando.
Me lo volví a meter y empecé a chupar más rápido, el me agarra fuerte de los pelos y me empezó a follar la boca más fuerte, hasta que sentí como su líquido seminal empezaba a llenar mi boca, no me esperaba que se vacíe en mi boca, era una carga fuerte que me lleno la boca y como un hilo empezó a chorrear un poco por un costado cayendo en mi escote y mis senos, no tuve otra oportunidad que tragarlo.
Él sin limpiarse ni nada me paró y me tiró a la cama, mientras susurraba, mi turno. Se abalanzó a mi vagina, yo seguía con leggins y mi vagina la sentía caliente, él por fuera del leggins empezó a besarme y pasarme su lengua, solo me inclinaba para mirarlo, mientras lo hacía, frotaba su mano y me confesó que le gustaba verme como se me marcaba el leggins, como sentía que se comía mi vagina el leggins, solo le sonreí mientras seguía dándole besos por fuera y pasando la lengua, estuvo buen rato así, yo lo disfrutaba, pero estaba quemando por dentro, me bajo el leggins.
Efraín: mira que rica concha y que rico como se come tu hilo
Yo: te gusta lo que ves, porque no me lo sacas
Efraín: con calma, tengo que disfrutar esa rica concha
Mientras hablaba lo sentí tan excitado, que su herramienta se volvió a parar, hace poco había llegado a chorros en mi boca y ya se estaba poniendo duro nuevamente. Me jaló la tanga de un tirón, lo puso a un costado y me empezó a comer la vagina, me gustaba como lo hacía, que me acomode placenteramente y abría más mis piernas para que me la coma rico, empezó a besar, meter su lengua dentro de mí y eso me ponía loca, lo agarré de la cabeza y me movía lentamente, mientras el entraba más en mi con su lengua, hasta que siento su dedo entrar a la boca, le sigo el juego y se lo empiezo a chupar, lo cual una vez húmedo lo saca, deja de seguir comiendo mi sexo, me mira y me introduce los dos dedos, yo gimo un poco de placer.
Efraín: sabes que tienes una rica y jugosa concha, estás quemando por dentro.
Yo (gimiendo): sígueme comiendo la vagina
Efraín: sabias que hoy te iba a comer ¿no? Que la traías bien depilada como me gusta, y eso me prende más…
Tenía sus 2 dedos dentro mío moviéndonos lentamente junto con su lengua, era una sensación rica, tiempo que no me sentía así, tenía experiencia de hacer un rico sexo oral, yo estaba gimoteando y quería sentirlo ya dentro de mí, que entre gemidos se lo dije, “métemelo”.
Efraín: te veo deseosa por probar, descuida que pronto te lo comerás.
Se paró, estaba durísimo, le dije, “ponte condón”, a lo que él empezó a buscar en el pantalón que estaba en el piso, yo aproveché sacarme por completo el top qué aun llevaba puesto, él ya estaba totalmente desnudo y me dijo “quédate con la tanga puesta” y me alcanzó el condón, vi que era con espuelas, solo sonreí y lo miré, me respondió “era lo único que había” y sonrió, procedí a ponerle el condón, tenía la verga erecta, así que fue sencillo.
Efraín: ponte en 4, no quiero perderme ese espectáculo, más aun con el tremendo culo que te cargas
Yo: (acomodándome) ¿así te parece bien?
Efraín: Señora Leydi, usted tiene un culazo que enferma
Se empieza a acomodar detrás de mí, me jala de la tanga con fuerza, lo mueve más y siento como va entrando en mí, me arqueo un poco mientras lo hace, porque tiene la verga gruesa, me coge fuerte de la cintura y sin más, me lo mete hasta el fondo, doy un grito, pero eso no lo detiene y empieza a moverse, yo gimo, y me da una nalgada que retumba mi culo, doy un grito, al parecer eso le excita que de nuevo me da otra nalgada, una más fuerte que otra y sigue penetrándome, la sensación que me lo haga con un condón con espuelas, es distinto, se siente una textura distinta, yo me inclino más y siento como sus dos manos amasan y separan mi culo, mientras siento que quiere meterse más a fondo mío, aguanto cada embestida, respondiendo solo con gemidos.
De ahí me toma del cabello y me tira hacia atrás, mientras sigue penetrándome, yo estoy muy excitada a punto de explotar, estoy agarrando fuerte el colchón, y el sigue, me tira un poco más del cabello y me empieza a nalguear, siento como quema mi culo, e imagino lo rojo que me dejo.
Efraín: ¿te gusta así?
Yo: -mientras gimo digo- si, sigue
Efraín: esta noche seré tu cachero y tu mi puta, ¿está bien?
Yo: sí, no pares (estoy llegando)
Efraín: que rico que te dejes coger por un favor, es el mejor favor que me pagaron… ¿dime que eres de mi?
Yo: soy tu puta (gimo)
Efraín: si (sonríe y también gime) que rico, eres mi puta y yo tu cachero
Aumenta la intensidad, y siento como me va abriendo hasta que explota y cae tumbado sobre mí, yo que había llegado segundos antes, también caigo rendida. Nuestros cuerpos estaban ahí tumbados en la cama, el encima de mí y aún tenía su verga dentro, aunque sentía como bajaba su tamaño, me mira y me dice, “que rico que me sigas el juego carajo, voy a disfrutar mucho de ti”, se pone a un costado y yo sigo rendida boca abajo, siento que me palpita la vagina por la intensidad con la que me metió.
Efraín: aun no te duermas, que me falta disfrutar de ti.
Estaba rendida, seguía tumbada en la cama, solo sonreí y aún estaba jadeando, después de la cogida que me dio, como era posible que Efraín para la edad que tenía sea una persona sexualmente activa, él se levantó, yo seguía tumbada, mirándolo, se sacó el condón delante de mí, el cual también tenía harta leche, me sorprendió, pensé que quizás era menos, porque era la segunda vez que llegaba.
Me dijo que se daría una ducha, yo solo asentí, él entró a la ducha, yo me quedé viendo la tv, recuerdo que era una escena de sexo sensual. Pensé en dormir un rato, porque aunque estaba cansada, quería disfrutar más.
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