Mi amigo y yo convencemos a mi esposa (3)

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Mi esposa y Pedro estuvieron unos 30 minutos dentro del baño. El primero que salió fue él y se acercó a mí con su toalla enrollada en la cintura y el torso desnudo. Me dijo: “muchas gracias por dejarme disfrutar de una mujer como tú esposa. Había fantaseado follar con ella muchas veces pero no sabía que lo iba a disfrutar tanto. Ver ese culazo en movimiento y poder comerme esas tetazas es maravilloso. Además tú esposa chupa la polla que casi te hace correrte en el momento. Si te soy sincero me la volvería a follar desde que ella salga del baño jajaja”. Justo en ese momento sale mi esposa del baño y escucha sus últimas palabras.

Con su toalla enrollada en su cuerpo tapando sus atributos, ella lo mira y le dice: “Pedro me has follado dos veces, una en el salón y otra en la ducha. Deberías estar exhausto y estás diciendo que me follarías de nuevo. No creo que seas capaz, no creo que tengas tanta energía como para hacérmelo otra vez jajaja. Creo que vas a tardar un rato en que se te ponga dura otra vez”. Tras decir eso, ella suelta su toalla y la deja caer al suelo. Sus tetas se mueven levemente rozándose una con otra. Su mirada es pícara y sensual. Nos mira y nos dice a ambos: “Se me ocurre una idea chicos.

Pedro ha disfrutado de follar conmigo y tú cariño has disfrutado de vernos y por eso tienes la polla así de dura que aún te dura empalmada. Creo que si ahora Pedro me ve follando puede gustarle y así vuelve a ponerse cachondo y vemos si es cierto que está dispuesto a un tercer round”. Pedro y yo nos miramos con cara de asombro. Mi mujer estaba desatada y quería seguir teniendo sexo. Yo estaba sentado desnudo con mi polla muy dura tras verlos a ellos follar y escucharlos dentro del baño. Pedro estaba sentado con su toalla enrollada. Mi mujer sin dejar que contestáramos a su propuesta se acerca a mí y se sienta de espaldas a mi sobre mi polla.

Su coño está muy dilatado y húmedo y enseguida tengo mi polla dentro de su coño. Ella empieza a moverse mientras agarra y lame sus tetas. Le pregunta a Pedro si le gusta lo ve y él dice que es una escena muy cachonda. Entonces mi esposa cambia de posición y se pone frente a mi. Su culazo queda expuesto a Pedro y ella le dice: “espero que te guste como se mueven mis nalgas follando la polla de mi marido y la tuya vuelva a ponerse dura, deseo tenerla dentro otra vez”. Mientras mi mujer cabalga mi polla miro de reojo y veo como un bulto crece dentro de la toalla de Pedro. Parece que ya va recuperando fuerzas mi amigo.

Más tarde veo que abre él su toalla y empieza a masturbarse viendo las nalgas de mi esposa moverse. Su polla comienza a crecer y ponerse muy dura. Mi esposa nota que estoy a punto de correrme y se detiene, gira su cabeza hacia Pedro y pone una cara alegre de verlo empalmado otra vez. “Sabía que verme follar te iba a poner duro otra vez. Vamos a ver si es verdad que eres tan macho”. Se levanta y me dice: “perdona cariño que te deje a medias, pero tengo que aprovechar esta polla que has traído a casa. Todos los días no puedo disfrutar algo así”.

El hecho de estar a punto de correrme, y verla caminar hacia Pedro contoneando sus nalgas de esa manera, hace que no pueda parar de masturbarme y tener un orgasmo muy intenso. También me excita saber que voy a presenciar otro polvazo entre ellos dos y me acomodo en mi sillón para ver ese tercer round.

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