Mónica

1
4436
T. Lectura: 4 min.

Hola soy Mónica, me dicen Mony, tengo excelente figura, alta y bien formada, por eso muchos hombres se me acercaban tratado de seducirme, incluso cuando ya estaba casada, pero no soy de esas aficionadas a las aventuras, mi primera experiencia sexual fue muy joven cuando fui abusada por un vecino de mi familia. Desde ahí que me bloqueé un poco, me sentí liberada de ese bloqueo cuando conocí a mi esposo, durante los primeros años fue bueno, pero se fue diluyendo con el tiempo y terminamos divorciados. No le echo la culpa a él, sino a mi trabajo de toda la vida.

Mi familia tenía un hostal, que fui mejorando en el tiempo y que he transformado en un hotel de 5 estrellas, el más elegante de la ciudad de la cual soy dueña y gerente. Este tiene muchas habitaciones suites y algunos salones para eventos. En uno de esos eventos se reunió unos grupos de motoqueros con una exposición de motos y charlas de sus temas. El último día, la cosa se salió de control, el licor fluyendo sin parar y chicas bailando desnudas en el salón, de acuerdo a lo que me informaron mis empleados.

Era el salón más alejado de las habitaciones, detrás de la piscina, así que preferí hacer vista gorda y le pedí al personal que los dejaran solos.

Ya era cerca de la medianoche y casi no se sentía la algarabía inicial, así que fui a echar un vistazo, al entrar vi que todo estaba en penumbras, inmediatamente sentí el calor húmedo y el olor a sexo que inundaba todo el salón, había algunas chicas que tenían sexo en los sillones con varios hombres. Esta imagen orgiástica me impacto y seguí caminado apenas en la casi oscuridad entre los participantes y observadores, la falta casi de luz me hizo sentir invisible, pero la morbosidad se despertó en mí y continue viendo el espectáculo del sexo desenfrenado.

Suavemente alguien me tomo de la cintura por detrás, y no hice nada, otro apareció delante mío y suavemente comenzó a rozar mis tetas, tampoco se lo impedí, solo cerré los ojos unos segundos y ya estaba rodeada por todos lados. Varias manos tocaban mis muslos e iban subiendo poco a poco, otras ya tocaban mis nalgas.

Mi excitación no me permitía hacer nada, mi respiración era jadeante, mis piernas temblorosas y con mi vagina que se inundaba de líquidos. Levante un poco los brazos y un montón de manos tiraron de mi ropa, no sé cómo mi falda cayó al suelo y mi blusa fue desabotonada con violencia. Varios me tomaron casi en el aire y me dejaron sobre un gran sillón, mi sostén fue arrancado lo mismo que mi tanga. Uno me abrió las piernas y empezó a pasar su lengua por mi vagina.

Un grito de placer salió de mi boca, lo que hizo que todos lo que me rodeaban empezaran a acercarse más y más, acariciando mis tetas, besando mi cara, boca y cuello. Mi cara, mi pecho y mis piernas se encendieron con rubor caliente. El hombre continuaba trabajando su lengua en mi vagina, por los labios y mi clítoris que ya estaba duro, sentía que mi cara era rozada por varios penes, uno a cada lado y otro por detrás, yo con mi excitación por las nubes los eche en mi boca con desesperación, algunos más grandes o duros que otros.

Súbitamente el hombre en mi vagina se levantó y me penetro con fuerza, sentí su miembro grueso entrar con facilidad, mientras yo continuaba con mi boca y mis manos haciendo disfrutar lo que estaba cerca.

El que estaba arriba mío acabo rápido, sentí su pene endurecerse y su chorro de semen llego hasta muy arriba, llenándome por completo. Él se retiró y otro ocupo inmediatamente su lugar, al parecer este era más joven, su miembro era grande, pero este acabo más rápido pero un chorro abundante muy caliente en mi interior.

Él se salió de mí y me incorporé rápido y lleve su miembro a mi boca que continuaba eyaculando y bebi sus últimos chorros, eso me excito mucho más y decidí pasar a la ofensiva, el deseo ya me dominaba por completo.

A mi derecha vi a un tipo grande, lo tiré del brazo y lo puse en el suelo, y me subí arriba de él, su miembro era grueso, más grande que los anteriores, la penetración me costó, pero lo logre ya que mi vagina estaba llena de semen, sentirlo en mi interior en todo su largo me hizo llegar a un orgasmo brutal, mi cuerpo se contorsionaba y mis piernas tiritaban, mis gritos de placer hizo que se acercaran mas hombres aun, uno se puso detrás mío y empezó a penetrarme con su pene mi culo, lo sentía caliente, su cabeza era grande pero de a poco logro meterlo completo, me provoco poco de dolor al principio.

Pero la sensación ser penetrada por mis orificio me encendió más y comencé a moverme más rápido sintiendo aun los estertores continuos de mi orgasmo, el que estaba detrás acabo y fue sustituido por otro, al mismo tiempo yo rodeada por penes por todos lados, los tocaba y mamaba como loca desesperada, varios acabaron en mi boca, en mi cara, mi pelo y mi tetas, uno con abundante líquido y otros con variadas gotas, como fuere algo tragaba de ellos.

El siguiente que atacaba mi culo no tuvo problema de penetrarme rápido, mi ano estaba extendido y lubricado con el semen del anterior. De mi vagina salían líquidos que hacían que cabalgar sobre el tipo que estaba abajo fuera fácil, el acabo dentro de mí y casi me hizo tener un orgasmo de nuevo, me gire sobre mí misma, y el hombre que me penetraba por detrás quedo debajo mío, y expuse mi vagina para el que quisiera, esta rápidamente fue ocupada por otro, este lo tenía enorme y después de pocas embestidas me hizo acabar nuevamente como loca delirante.

El tipo de arriba también termino y otro ocupo su lugar, y yo continue alternando de posición con otros por detrás y delante y mamando lo que tuviere cerca. Después de los primeros cuatro perdí la cuenta de quien me penetraba ya sea por delante o atrás o de los que eyaculaban sobre mí, recuerdo que el ultimo que me penetro por detrás eyaculo dentro mío y le sobro para regar con semen mi espalda. Había más de 120 hombres en el salón, descontando los que estuvieron con las otras chicas creo que fácilmente habré sido penetrada por más de cuarenta, tal vez mas o tal vez menos, la calentura delirante me hizo perder la cuenta.

Después de que acabara el ultimo me tire sobre el sillón a descansar, mis piernas tiritaban todavía a pesar de que mi último orgasmo había sido hace una media hora atrás, cuando me incorpore ya había empezado a amanecer, con algo más de luz divise a varios durmiendo en el suelo o en los sillones. Para evitar ser sorprendida por mis empleados busqué mi ropa y lo único que encontré fueron mis zapatos, mi falda y mi blusa o lo que quedaba de ella, mi ropa interior estaba desaparecida, así que me vestí con solo eso y salí por una puerta lateral que daba al estacionamiento, afortunadamente nadie me vio.

Mientras caminaba a mi auto, de mi vagina continuaba saliendo mucho líquido que se deslizaban por mis piernas hasta los tobillos y mi ropa estaba pegoteadas a mi cuerpo. En mi casa la ducha fue inmediata, después dormí hasta mediodía agotada pero feliz.

Loading

1 COMENTARIO

  1. ***No se admiten datos personales en los comentarios***
    Las redes sociales y el correo electrónico del autor los encontrarás en su perfil, si este así lo ha decidido.
    Cualquier otro dato será eliminado, así como también los links a cualquier otro sitio que no pertenezca a CuentoRelatos.

    Administración de CuentoRelatos

DEJA UN COMENTARIO

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí