Mujeres prohibidas (6): Ness

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Como habrán leído en los relatos anteriores, cuando tuve una relación con Isa tenía 22 años, al terminarla tenía poco más de 23, sin embargo, seguimos viéndonos ocasionalmente, aproximadamente 3 años después de que terminó la relación yo tenía ya casi 28, nació su nieta Zul, Hija de Ness, que en aquella época tenía 18 o 19 años, a Isa la vi cada vez con menor frecuencia, hasta sólo saludarnos ocasionalmente.

Aproximadamente 10 años más tarde, un día que iba saliendo de los juzgados civiles que hay en mi ciudad, estaba a punto de subir a mi auto cuando alguien dijo mi nombre, al voltear vi a una mujer bastante atractiva, pero de inicio no la reconocí porque llevaba unos lentes oscuros para protegerse del sol, me dijo “hola licenciado, ¿cómo estás?”, yo sólo atiné a responder “hola, bien, gracias ¿y tú?”, Ness sonrío al darse cuenta de que no la reconocí, ella me dijo al tiempo de quitarse sus gafas oscuras “¿no tan bien como quisiera?”, cuando vi su rostro sin los lentes de inmediato la reconocí, la verdad es que soy muy fisonomista, difícilmente olvido un rostro a pesar del transcurso del tiempo.

Le dije “hola Ness, qué gusto saludarte, ¿qué haces por acá?, ¿cómo está tu mamá?”, ella me respondió “todas estamos bien gracias, con alguno que otro problema como todos, de hecho, por eso te alcancé ¿me podrías asesorar en un problema legal que tengo?”, yo le dije “claro con gusto, ahora tengo el tiempo limitado, te dejo mi tarjeta para que me marques y acordemos una cita”, Ness asintió, me dijo que por la tarde me marcaría.

Nos dimos un abrazo y un beso en la mejilla de despedida, mi día transcurrió normal, atendí todo lo que tenía que atender, poco después de comer recibí una llamada de número desconocido, era Ness para agendar una cita, le propuse reunirnos al día siguiente en mi despacho o en algún otro lugar, ella me dijo “podría ser hoy, tengo algo de urgencia, yo voy a tu despacho, leí la dirección en tu tarjeta y estoy cerca”, “de acuerdo” le respondí.

Unos minutos después entró Sol (mi secretaria, eficiente y puta como ninguna) con una sonrisa burlona, lo buscan una mujer licenciado, pero no tiene cita, ella dice que hablo con usted hace unos minutos y que está esperando, asentí con la cabeza, le dije a Sol, “que pase, en unos minutos no atenderé llamadas”, Sol volvió a sonreír, salió moviendo su voluptuoso culo y trajo a Ness con ella.

Antes de salir nos ofreció café o algo de beber, yo acepté mi café, Ness no bebió nada, antes de entrar en detalles, esperé a que Sol llevara mi café y nos dejara solos, entonces Ness me empezó a platicar que tenía problemas con su esposo, que se estaba divorciando, pero que no confiaba en el abogado que llevaba su asunto, me contó detalladamente todo, quería saber si yo podía ser su abogado y el costo de mis honorarios, una vez enterado de todo y puesto en la mesa costo y condiciones acepté ser su abogado.

Fue un juicio largo y desgastante, pero finalmente después de casi 2 años se logró la disolución de matrimonio y 4 años más para quedarse definitivamente con la custodia de Zul y de su otro hijo, así como una repartición de bienes y pensión justa (su ex era un hijo de puta que hizo muy largo el juicio).

A lo largo del juicio todo fue muy profesional (no me gusta involucrarme con clientas durante los juicios porque puede tener consecuencias desagradables) y eso se lo había hecho saber a Ness, pero una vez ganado y concluido definitivamente ya no había ningún problema, además Ness era una mujer muy atractiva, para ese entonces yo tenía aproximadamente 44 años, Ness 37, de pequeña estatura (era más bajita que Isa), pero un cuerpo lleno de curvas, cabello lacio, negro, ojos grandes, piel apiñonada y las tetas definitivamente las heredó de su tía Mena.

El día que le entregué la sentencia definitiva, me abrazó mu efusiva, me dio un beso en la boca, al tiempo que decía “esto hay que celebrarlo, ya no soy tu clienta, así que serás mi primera cita”, yo reí y me separé, a pesar de algunos coqueteos que Ness había tenido durante el proceso, no le daba tanta importancia, pero ese día ella estaba muy efusiva, pero debo cuidar mi imagen en los juzgados, a mí también me dio gusto el resultado, así que acepté ir a celebrar, le llamé a Sol para que cancelara mi citas, le dije a Ness que fuera a dejar su auto a su casa y yo pasaba por ella en unos minutos porque revisaría algunos acuerdos de otros asuntos.

Ness aceptó, se fue al estacionamiento yo me caminé en dirección contraria, varios minutos después la alcancé en su casa, cuando llegué por ella ya estaba cambiada, estaba radiante y emocionada, tenía un vestido rojo de una sola pieza, sin mangas, escotado de frente y espalda, ajustado del torso y cintura, acampanado de la parte baja, no llevaba medias, sólo unas zapatillas de tacón del mismo tono que el vestido, en realidad lucía muy sexy o ya la miraba yo de forma diferente, no como a la adolescente que conocí, sino como a la mujer espectacular en la que se había convertido.

Me bajé del auto para abrirle la puerta, cuando subió para sentarse pude admirar más sus piernas, ella también practicaba natación por lo que tenía unas piernas firmes y definidas, sus tetas desde donde me encontraba también me daban una excitante vista, ella se dio cuenta y sonrió, sus dientes blancos contrastaban con el rojo intenso de sus labios, no la había visto sonreír así durante todo el tiempo lo que duró el juicio, cerré la puerta, me subí y conduje a un restaurante retirado de la ciudad con comida muy buena.

Durante el trayecto íbamos platicando de algunas anécdotas con Isa y de cómo se fueron solucionando los problemas que generaba su ex durante el juicio, Ness estaba en realidad muy eufórica, parecía que se había liberado de una pena que le pesaba mucho, llegamos al restaurante, al entrar me dio la bienvenida la hostess, nos llevó a una mesa que suelo ocupar cuando voy, un tanto apartada de la gente, casi en un rincón, pero con una linda vista al bosque, me saludó el mesero que nos atendió y me fue a saludar el Chef, Ness me dijo “te conocen bien, vienes mucho”, le respondí que no tanto, pero como estaba inmerso en el ambiente de la gastronomía, me conocían por eso.

Nos llevaron una bebida de bienvenida, Ness lo bebió de dos o tres tragos, le sugerí que bebiera con calma (a esas alturas ya estaba pensando en cogerla y si se le pasaban las copas, todo se podría arruinar), le pedí un agua mineral, sugerí un menú para comer, a ella le pareció bien y no la decepcioné, la comida estuvo exquisita, así como el vino para acompañar la comida.

Ya en la sobremesa estaba un poco más calmada, me empezó a preguntar cosas más personales e íntimas, yo también lo hacía, entonces me dijo “¿sabes?, cuando eras novio de mi mamá me gustabas mucho, a mis amigas del colegio también”, yo le respondí que la veía muy pequeña en ese entonces, pero que ahora se había convertido en una mujer muy atractiva y sexy.

Ella me preguntó “¿de verdad lo crees así? ¿te gusta cómo me veo?”, le respondí “claro que lo creo, eres muy atractiva, me encanta como luces ahora mismo”, aunque estaba seguro que ella quería lo mismo que yo (coger en ese mismo instante), le dije “me encantaría arrancarte la ropa ahora mismo y coger hasta quedarnos dormidos, pero el aprecio que le tengo a tu madre, me abstengo”, Ness me miró fijamente al tiempo que decía “ella no está presente y no tiene por qué enterarse”, me quedé viéndola también, nuestros rostros se fueron acercando hasta quedar pegados, unidos por nuestras lenguas y labios en una intercambio de caricias mutuas.

Al terminar el postre y un digestivo, los ánimos ya estaban muy calientes, le dije a Ness que fuéramos a un hotel cercano, ella aceptó sin cuestionar, antes de salir Ness fue al sanitario, me apresuré a pagar la cuenta para ir a quitarle las ganas acumuladas no sé desde hacía cuánto tiempo, una vez el auto nos seguimos besando, yo fui bajando por su rostro, su cuello, sus hombros hasta llegar a sus enormes tetas, tersas, apiñonadas, firmes, bajé el escoté del vestido y su bra, ahí estaban sus pezones oscuros y duros, los lamí, besé, les di unas mamadas y mordiscos.

Ness gemía, acariciaba mi verga sobre el pantalón, al iniciar la marcha, ella tomó su bolso, metió la mano, sacó su tanga para colgarla en el espejo retrovisor, al tiempo que subía la falda, separando las piernas para mostrarme su panocha depilada con un poco de vellos en forma de corazón en la parte superior, su rostro estaba enrojecido, eso me calentó mucho más, me detuve en el primer acotamiento que pude, la besé de nuevo, metí un dedo en su ya mojada cuca, su clítoris estaba hinchado, sensible, saqué mi dedo de su cuca para acomodarme y meter 3 dedos de golpe, los metía y sacaba con rapidez mientras con la palma de la mano frotaba su clítoris.

Ness estaba muy excitada, tenía las pupilas dilatadas, nos besamos, ella mordía mis labios, gritaba, tocaba sus tetas, el líquido caliente y viscoso fue la señal de que había llegado a su primer orgasmo.

Saqué mis dedos de su vagina para llevarlos a mi boca y después a la suya, Ness repetía “qué rico, que rico”, le dije, respira, el hotel está a menos de 5 minutos, retomé el camino, aceleré para llegar lo más rápido posible, al llegar a la habitación del hotel, ambos nos bajamos de inmediato del auto, antes de entrar a la habitación ya nos estábamos desnudando, algo que me gustaba de ese hotel , que por cierto conocí con Isa, era la privacidad y atención, al entrar a la habitación ya íbamos medio desnudos, Ness con sus impresionantes tetas al aire, yo sin camisa, con la verga erecta fuera del pantalón.

Al cerrar la puerta detrás de mí, me abalancé sobre Ness, la tumbé en la cama, abrí sus piernas, sin darle tiempo a nada me fui directo a su vagina, estaba muy mojada, lamí todo en sus muslos, las gotas que escurrían por su labios, succioné su clítoris dando pequeños mordiscos, estaba muy hinchado, Ness gemía, gritaba, me empujaba la cabeza, de pronto apretó sus fuertes piernas alrededor de mi cabeza, arqueó su espalda y dejó escapar un chorro de calientes jugos sobre mi rostro y barba, lamí to, hasta la última gota mientras ella se retorcía.

Me incorporé para quitarme el resto de la ropa, ella hacía lo mismo, le ayudé para sacar su vestido por la parte de arriba, ella levantó las manos, yo hice el resto, se sacó su bra rápidamente, estábamos los dos desnudos, sudados y más calientes, Ness tenía el rostro y tetas enrojecidas, respiraba agitada, nuevamente me puse sobre ella para meter mi verga en su boca sin preguntar.

Ness la recibió con gusto, la mamaba muy bien su lengua recorría todo mi falo, la hacía tener arcadas, sólo retiraba el miembro de su boca para que tomara un poco de aire y continuara, lágrimas escurrían por sus ojos, la saliva por su boca, antes de venirme, saque mi pito de su boca, lo coloqué entre sus tetas, ella las apretó en torno a mi pene, empecé a bombear, Ness abrió la boca, sacó su lengua, chupaba mi glande cada que se acercaba a su boca, sus tetas se sentían increíble, no aguanté más, dejé escapar mi semen directo a su boca, ella lo recibió gustosa, su rostro quedó algo salpicado, con su lengua limpió lo que pudo, lo demás lo retiró con sus dedos para llevarlo a su boca, yo le ayudé guiando sus dedos.

Mi verga estaba un poco flácida, Ness me empezó a masturbar y a dar otra mamada, rápidamente ese miembro mío recuperó su rigidez, Ness me dijo “quiero que me cojas rico, cógeme mucho, desde que eras novio de mi madre los escuchaba coger, me masturbaba pensando en ti, he esperado muchos años este momento, así que ya no me hagas esperar, cógeme por favor, dime que te gusto”, le respondí que me halagaba mucho saber eso, que me calentaba y por supuesto que me encantaba y no era mentira, lucía espectacular, bella y excitante, nuevamente la acomodé en la cama, separé sus piernas, pasé mi verga por su vagina, le di unos golpes con ella en su clítoris.

Ness me dijo “mételo, ya mételo por favor, yaaa”, metí la punta, adentró era un horno mojado, Ness y yo lo disfrutábamos, ella decía “todo, todo, no lo saques”, lo metí un poco más, Ness gritaba y se retorcía, finalmente lo metí todo hasta hacer que mis huevos revotaran en sus nalgas, dejé reposar sus piernas en mi pecho, al tiempo que me dejaba caer sobre ella, su elasticidad adquirida con la gimnasia que también practicó durante varios años, ayudó mucho, besaba sus tetas, mordía sus pezones, nos besamos en los labios.

Empecé a bombear más fuerte, más rápido sus tetas se movían rítmicamente, era una vista sensacional, sus muslos se contrajeron, su vagina apretó mi verga, sentí ese calor inconfundible de su venida, eso provocó que yo explotara dentro de ella, continué exprimiendo mi verga unos instantes más, ella me dijo “no lo saques, por favor no lo saques, su vagina seguía contrayéndose”, me dejé caer encima, besé sus tetas, nos besamos nuevamente, nos quedamos así unos instantes.

Me incorporé, le dije, “tenemos que regresar, el fin de semana continuamos la celebración”, Ness estuvo de acuerdo, me dijo “gracias, lo necesitaba mucho, te esperé muchos años y no te voy a soltar fácilmente, menos ahora que soy libre por completo”, le respondí que “yo no soy libre del todo, me siento halagado con lo que dices”, nos dimos una ducha.

Ness retocó su maquillaje y peinado, salimos del hotel, en el camino me dijo “desde que escuché por primera vez cómo cogían mi mamá y tú, me imagine cogiéndote de muchas formas y en muchas situaciones diferentes, pero nunca creí que se hiciera realidad, también escuchaba cuando hablan de ti mi mamá y Mena, eso me llevó a desearte más”, le respondí que pensé que nunca se habían dado cuenta ella y su hermana Sisi de nuestras cogidas, soltó una carcajada, me dijo “de eso y más”, no supe qué responder, sólo la besé y le dije que era una mujer increíble con una nueva vida por delante, ella me abrazo y me dijo “gracias por todo”, en ese momento no supe exactamente a qué se refería.

Continuará…

Quedo a sus órdenes en mi correo electrónico que encontrarán en mi perfil.

Kazador 69

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3 COMENTARIOS

  1. Oh my god!! Kazador69 eres tremendo!!
    ¿Acaso te cogiste a todas en la familia? Y que cada una de ellas te desee y que hablen bien de tu desempeño te hace mmm… interesante! ☺️
    Lindo y caliente relato!

    • Saludos Anni, no me cogí a todas, pero disfruté mucho con quienes lo hice.

      En realidad lo que cada una dec ellas comentó en su momento, contribuyó a que cogiera con la siguiente.

      Más adelante lo verás.

      Besos a tu espectacular cuñado.

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