Los días pasaron de maravillas, luego de la sesión de sexo anal que tuve, me estoy colocando un poco de crema hidratante, hace mucho que no le daba tan seguido por allí jiji.
En el trabajo todo tranquilo por suerte, a mitad de semana Gaby fue a ver a Verónica mientras yo me fui al departamento, dejé la cartera, y me fui al dormitorio, me fui quitando la ropa frente al espejo, quería verme, me vi en ropa interior, no estaba tan mal, me quite el corpiño, toque mis tetas, viéndolas dije, son hermosas, baje ambas manos y deslicé la tanga al suelo, la dejé caer, la verdad que me excité viendo, me di la vuelta para verme el culo, me gusta, es bien redondo, y me dije “con razón le gusta a Gaby”, cuando dije eso, siento la puerta de entrada, era Gaby, la llamé con la mente. En cuanto me vio en el dormitorio en pelotas y frente al espejo me dice: “¿qué haces perrita?”, y le respondo, me quería ver desnuda, y disfrutar mi cuerpo.
Yo: Vení amor, ¿te gusta mi cuerpo?
Gaby: si mi amor, me gusta tu cuerpo y más me gustas vos.
Yo la besé, le digo, dejá tus cosas y ponte detrás mío, quiero que me masturbes, y quiero verme. ¿Puede ser?
Gaby: obvio putita de mi vida.
Ella se colocó detrás de mí, comenzó acariciándome las tetas, me las masajeaba, me tocaba los pezones, los pellizcaba, me hacía excitar, ella me besa el cuello, los hombros, me habla bajo al oído, “amor me quito el pantalón, me estoy calentando”, ella se lo quitó rápido, se pegó a mi espalda, puedo sentir el calor de su piel, una mano la fue bajando despacio, acariciaba mi pancita, rodeó mi ombligo, con mi mano acompañé la suya, hice la cabeza más atrás y nos besamos con la lengua.
Su mano bajó más, la acompañé, separé las piernas, miré al espejo, y me excitaba, pronto encontró mi vagina y la rodeo, muy suave, pronto jadeó, y le supliqué “por favor meteme un dedo”, ella me hizo callar, su dedo subía y bajaba desde el clítoris hasta más abajo, yo estaba mojadísima, ella introdujo un dedo, grité de placer, luego comenzó a introducir otro dedo, y acelerando el ritmo, me vine en un profundo squirt, le mojé toda la mano, así agitada se la tomé y le pasé la lengua saboreando mis jugos, Gaby me siguió, se dio media vuelta y se fue a lavar, cuando llegó me encontró sentada al borde de la cama, ella se sentó a mi lado, me abrazó, yo puse mi cabeza en su hombro.
Gaby: Hace unos días estas re caliente, me gusta, me encanta, pero nunca te ve así.
Yo: si no se, tengo deseos, por lo menos estoy con vos jajaja. Tengo las hormonas revolucionadas.
Gaby: perrita de mi corazón, te amo.
Yo: ¿cómo anda tu hermana?
Gaby: todo muy bien, hace un tiempo que Patricia no la llama a encuentros.
Yo: Ah, quizás estará armando algo.
Gaby Si, ella está bien digamos.
Yo: ¿bien digamos?, cómo es eso, me estás ocultando algo.
Gaby: está caliente con vos, no te lo quería decir, no quiero que te enojes conmigo.
Yo: Puta madre. ¿Vos qué le dijiste?
Gaby: Nada que le voy a decir.
Yo: ¿cómo le voy a decir? Yo soy tu esposa, tienes que decirle, “hermana ella es mi esposa, resuelve tu calentura de otra manera, pero Andrea es mi esposa.
Gaby: No se me ocurrió decir eso, perdón.
Yo: Amor, yo entiendo que Verónica te ayudó muchísimo cuando estabas en problemas, pero tú no estás en deuda como para decir sí a todo. Yo estoy en pelotas después que me masturbaste rico, hablando si me acuesto con tu hermana, esto es de locos.
Luego de esta conversación, Gaby se fue a lavar, yo me quedé sentada mirando a la nada, no podía pensar tranquila, mientras las lágrimas caían por mis mejillas. Cuando Gaby salió del baño me vio, se sentó a mi lado y me abrazó, pero, yo no paraba de llorar, como hace mucho, quería hablar y no podía.
Gaby: Amor por favor, fui una estúpida, cálmate por favor, voy a hablar con Vero y le voy a decir que se deje de joder, que se haga una paja, y no rompa las pelotas. Vos y yo no nos peleamos nunca, no nos vamos a pelear por esto, tranquila amor, te amo mucho, soy una tarada, pero te amo. ¿Quieres agua?
Yo: moví la cabeza afirmativamente.
Gaby me trajo un vaso de agua, también trajo un pañuelo de papel, me limpió las lágrimas, me acarició como una madre a su hija, me abrazó. Me dio besos suaves, me acariciaba, sus manos me calman, yo la miré a Gaby y le dije:
Yo: Solo quiero coger con vos, y con nadie más, vos y sólo vos, podés hacer lo que quieras conmigo.
Gaby: Si amor, ya lo sé.
Yo: yo creo que mucha gente nos envidia, vos y yo nos llevamos muy bien, somos una pareja lésbica, y no sé qué se imaginan. Por tener la cabeza más abierta que el resto, tal vez piensan que somos prostitutas, libertinas, que le vamos a decir sí a todo, no sé.
Gaby: no pienses eso amor.
Yo la abrazo a Gaby por el cuello, nos dejamos caer en la cama y le digo: quiero estar solo con vos en la cama.
Gaby: si amor, yo también, vos seguís desnuda mi cielo.
Yo: si, me olvidé de ponerme algo, pero tampoco me importa, estoy con vos, y puedo estar en pelotas todo lo que quiera. A propósito, pidamos algo para comer, no tengo ganas de cocinar.
Gaby: y cuando venga el pedido, ¿lo recibes vos?
Yo: obvio, me pongo el dedo índice en la boca, y le digo “¿cuánto es bebé?”, y cuando me diga el valor, me agacho mostrándole el culo mientras busco el dinero.
Gaby: Puta.
Yo: soy tu putita amor, y solo tuya, y andá pensando cuando cogemos, ¿antes de pedir o después?
Gaby: Yaaa
Yo: okey
Me doy media vuelta, me coloco de espaldas en la cama, y me abro de piernas, mientras me toco las tetas y la conchita, le digo a Gaby: dale amor, no tardes, vení.
Gaby: Ya voy amor, me saco toda la ropa que me queda, me pongo el arnés y voy.
Ella viene con el arnés que compramos, es más grande que el que teníamos, Gaby se coloca sobre mí, hace un movimiento y me lo va introduciendo, arqueo la espalda, lo siento todo, la abrazo con mis piernas, ella se mueve muy rico, yo “ah, aaah”, “dámela toda amor”, “no me dejes”.
Gaby me responde, “jamás va pasar, estás loca”, “con lo que me costó estar con vos”. Nos besamos, le pido, “déjame un ratito el arnés dentro de mí”, la abrazo, nos seguimos besando, ella me pregunta: “¿te gusta”, “si amor, eres solo mía, estoy enamorada de vos, no quiero otra cosa”. Nos volvemos a besar, Gaby comienza a coger suavemente, la acompañé con el ritmo, hasta que ambas tuvimos un orgasmo.
Ella quedó sobre mi recuperando aire, ambas nos miramos, nos besamos, le acaricié el pelo, “ahora me entendés que lo único en la vida es estar contigo y nadie más”. Ella me dice: “si amor, nunca dudé y no dudes de ello, soy una estúpida”.
Yo: “Shhh, no digas eso, el día que vayas hablar con tú hermana te acompaño, para dejar todo en claro, ¿okey?”.
Gaby: si, te iba a decir sí querías acompañarme.
Yo: lo imagine, y no digas jamás que sos, tonta, estúpida y todo eso, no lo eres.
Gaby: te lastime, te hice llorar, jamás quise hacerte mal, y me arrepiento.
Yo: shhh, ya pasó amor, un buen polvo lo arregla todo.
Gaby: si amor, con vos todo.
Yo: si, siempre. Ahora, vas a salir de arriba mío, con esa cosa que me toca los ovarios, porque me voy a calentar de nuevo.
Gaby: ay perrita, me encanta estar arriba tuyo, tu piel y vos me calientan
Yo: bueno, comemos algo y luego seguimos cogiendo.
Gaby: Dios…
Pedimos pizza, nos pusimos algo de ropa para recibir el pedido, sino el repartidor haría una fiesta, en cuanto se fue, nos volvimos a quitar todo otra vez y comimos en pelotas, y…
Espero que les haya gustado.
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