Un cambio de planes (1): La persona adecuada

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T. Lectura: 9 min.

Hola a todos, hace rato quería escribir está historia sobre algo que me pasó y que ha sido un momento que ha marcado un punto de inflexión en mi vida. Tengo 45 años y desde muy joven he tenido claro que me atraen las mujeres, los hombres gay afeminados y las mujeres trans, y en mi vida he tenido múltiples experiencias, en todas he disfrutado mucho y en entendido como funciona cada tipo de relación, las necesidades emocionales y sexuales de cada género, y me gusta poder complacerlos, en el camino de conocer chicos afeminados y trans, he ido encontrando varios sitios, y uno en especial que me gusta mucho y es frecuentado por travestis de closet y trans, se llama Video Roma y está en la ciudad de Bogotá.

Yo vivo cerca y cada vez que me era posible programaba viajes los fines de semana y aprovechaba para ir a ese bar a buscar diversión y conocer gente.

En la última salida que hice a Video Roma, fui con la intención y ganas de conocer alguna chica trans para pasarla rico y ver qué pasaba. Llegué al bar cerca de las 8 pm y estaba a medio llenar, esa noche había una fiesta temática y la gente ya empezaba a llegar. Cómo no tenía cita con nadie en especial, me senté en la barra y pedí una cerveza y me dedique a observar y disfrutar del ambiente. Algo que me gusta del sitio es su ambiente desinhibido y discreto. La gente es amable y por lo general muy tratable. Esa noche no había terminado de tomar la cerveza que pedí, cuando en la banca de al lado se sentó un hombre que en ese momento observé, cómo de unos 52 o 54 años aproximadamente.

Él se presentó extendiendo su mano y diciéndome su nombre, “Buenas noches, Henry”, fue lo primero que escuché de parte de él. Le respondí el saludo y continúe observando a un par de chicas trans que estaban bailando cerca. No pasó mucho rato cuando Henry se dirigió a mi y me dijo, “están hermosas”, a lo que respondí afirmativamente. En ese momento empezamos a hablar y me preguntó que hacía cuanto tiempo frecuentaba Video Roma, le dije que ya eran varios años, a lo que me contestó, “Nunca lo había visto por acá, pero siempre hay una primera vez”.

En ese momento no le estaba prestando mucha atención, pero sin darnos cuenta empezamos a tener una conversación más fluida, hablamos de gustos, de preferencias y experiencias. Era una persona con buena conversación y buena energía. En un momento las cervezas que estábamos tomando se acabaron y me tomé la licencia de invitarle una, a lo que él aceptó. En ese momento el barman nos acercó las cervezas, hicimos un corto brindis y venimos un sorbo.

En ese momento, él se fue para el baño, yo quedé en la barra dando la espalda a la pista un momento, cuando sentí que alguien pasaba sus manos sobre mis hombros, voltee a mirar y era él, estaba detrás de mí, me sentí un poco extraño por como me estaba tocando los hombros pero no me sentí incómodo. Pero tan rápido como voltee a mirar nuevamente hacia adelante, sentí como él se acercó hacia mí y me plantó un beso en la nuca.

En ese momento sentí como un cosquilleo recorrió mi cuello y espalda, fue raro, yo inmediatamente me corrí hacia adelante y él me preguntó “Hice algo que te incomodar?”, a lo que casi sin pensar le respondí, “No, pero es precisamente lo que me molesta”, él se ubicó a mi lado y me dijo “discúlpeme, no es mi intención incomodarte y menos faltarte al respeto”. Me sentí raro pero solo atiné a decirle: “Tranquilo, no pasa nada, solo fue algo extraño”.

Seguido a eso, seguimos hablando y conté varias cosas y él también, había algo en la conversación que poco a poco me hizo sentir más relajado y tranquilo. Y estando en ese punto Henry me propone que nos sentemos en un sofá que estaba desocupado, a lo que le seguí la corriente. Nos sentamos en el sofá y como era de esperarse, quedamos muy cerca el uno del otro, hablamos un par de minutos, cuando él fue a la barra a traer dos cervezas más, cuando volvió se sentó aún más cerca, y ya pude sentir su presencia y notar más su calor, él era un hombre de aspecto masculino, de contextura media y unos pocos centímetros más alto que yo, tenía una barba no muy grande pero se le veía bien.

En ese momento empecé a detallarlo mejor y realmente se veía como un tipo bien, tenía buen porte. Hablamos un rato más y de repente sentí su brazo cruzarse sobre mí y posar su mano sobre mi hombro, no me incómodo, de hecho está vez no me alejé, lo deje que me acariciara, estaba disfrutando su compañía y su charla. En un momento de forma intuitiva y sin pensarlo, puse una de mis manos sobre la mano que él tenía en mi hombro, era un contacto sutil pero que él interpreto como una luz verde a ir por más. Yo conocía esa rutina, la había vivido muchas veces, pero está vez era diferente, los papeles se habían invertido y era yo quien se sentía pretendido por un hombre en actitud de ligue.

Yo estaba sintiendo muchas sensaciones nuevas, pero ninguna de ellas me hacían sentir incómodo, era extraño pero Henry estaba llevándome a un terreno que no había explotado nunca. En nuestra conversación hubo un momento en el que él se acercó más aún a mí y se lanzó a besarme el cuello, ahí todo explotó, eso que antes fue un cosquilleo ahora era algo mucho más intenso, sentía sus labios en mi cuello y su barba rozando mi piel, y me estaba gustando mucho.

Cuando él paro por un leve momento, no pude evitarlo y me gire y busque su boca, empezamos a besarnos, su labios y su lengua exploraron mi boca de una forma maravillosa, en eso momento me voltee bien hacia él y lo abrace mientras seguíamos besándonos, él con sus manos me apretó y recorrió mi espalda hasta llegar a mis nalgas, me dio unas caricias y yo ya estaba como loco, acaricie su espalda también, sus piernas y su pecho, hasta que él tomo mi mano izquierda y la llevo hasta su paquete. Pude sentir su pene erecto atrapado en el jean que llevaba. Y para mí este no era el plan que tenía en mente para esa noche pero estaba disfrutándolo mucho.

Era la primera vez que estaba en esa condición, pues estaba claro que quien ejercía una posición dominante era él, yo estaba entregándome a sus deseos.

Nos estuvimos besando y acariciando un buen rato en ese sofá hasta que él interrumpió todo y me pidió que fuéramos a otro lado, el bar tiene zonas oscuras y un laberinto. Nos fuimos hacia el laberinto y una vez allá, como ya lo esperaba, Henry me arrinconó contra una pared y me empezó a besar con mucha pasión y yo le respondía cada beso y cada caricia, ese hombre realmente estaba llevándome a hacer cosas que antes yo había provocado a otros. En medio de muchos besos, yo empecé a acariciar su pene sobre su pantalón hasta que no aguanto más y me separó.

Él aflojó su correa y me pidió y hiciera el resto, que quería sentir su pene en mis manos, yo como pude le desabotoné el jean y lo baje junto con su bóxer, había muy poca luz (casi ninguna) pero pude sentir como su pene se liberó y de inmediato lo tomé con mi mano derecha y lo acaricie suavemente, mientras con mi mano izquierda recorría su pecho, acaricie y sentí todo su pene, estaba muy firme y erecto, se sentía de buen tamaño y grueso, estaba casi libre de vellos y calientito.

En un momento mientras lo acariciaba, supe instintivamente que debía llevarlo a mi boca, me agache y lo guíe hacia mi boca. Le di un par de besos en su glande y baje para recorrer con mis labios y lengua todo el tronco de su pene, se sentía rico y revelador, ese sabor en mi boca me tenía en un éxtasis muy grande, quería chuparlo completo pero en ese momento sentimos como alguien más llegó donde estábamos y empezó a involucrarse, en ese momento tanto Henry como yo cortamos todo. Fue incómodo sentir a alguien entre nosotros.

Nos estuvimos y salimos del laberinto. Pero ya la llama estaba encendida. Vi a ese hombre de aspecto masculino y viril y no dude en pedirle que saliéramos de ahí y fuéramos al hotel donde me estaba hospedando. Salimos y tomamos un taxi lo más rápidamente posible, cuando llegamos al hotel, entramos evitando cualquier conversación innecesaria con la recepcionista, subimos al ascensor y llegamos a la habitación. Apenas abrí la puerta pude sentir como Henry me tomo por la cintura y me empujó hacia adentro, ese comportamiento dominante me excitaba y hacía que cada vez más me entregará a él.

Sin saberlo, estaba haciendo todo eso que me gustaba de los chicos pasivos que conocí y de las mujeres trans con las que había tenido sexo.

Ya estando en la habitación, me empecé a desnudar y le pedí a Henry que hiciera lo mismo, cuando estuvimos desnudo, él se paró frente a mi, me cogió por la cintura y me empezó a besar, sentir su calor y su cuerpo pegado al mío me estaba volviendo loco. Yo estaba fuera de mi y quería todo con él esa noche. Después de comernos a besos un buen rato, él me empujó a la cama y me hizo poner boca abajo, pensé que iba a penetrarme, pero no, Henry sabía que hacer, era muy diestro haciendo que su masculinidad dominara el momento.

Se acercó a mí y empezó a acariciar mis nalgas y lentamente empezó a darme besos en las nalgas hasta terminar dándome una chupada de culo que me hizo gemir de placer, me sentía en el cielo, sentía que iba a venirme. Yo había chupado mucho culos antes pero está era la primera vez que sentía una lengua recorriendo mi ano y me sentía en la gloria. Mi cuerpo se estremecía cada vez que sentía su lengua y su barba entre mis nalgas, se tomó su tiempo para hacerlo, y poco a poco me fue dilatando, hasta que no aguante más y le pedí, casi le suplique, que ya quería que me penetrara, quería sentir su pene dentro de mí.

Henry sabía muy bien cómo manejar la situación y me dijo, “si realmente quieres sentir mi pene tienes que pedírmelo y moverte”, y así lo hice, se lo pedí de manera explícita, le pedí que entrara en mí, que por favor me abriera el culo. Empecé a mover mi cadera y ofrecerle mis nalgas hasta que él se montó sobre mí y puso su herramienta sobre mis nalgas, con mis manos separé mis nalgas y él paso su glande por mi culo hasta lograr ubicarlo sobre mi ano, ahí hice un leve empujón pero no entró.

Entonces él empezó a empujar, a pesar de que estaba muy dilatado, fue necesario algo de lubricante (Lo había comprado pensado en ponerlo en algún culito pero jamás me imaginé que sería en el mío). Cuando fue el momento, Henry hizo un movimiento firme y constante y su pene se abrió paso dentro de mí, sentí un dolor leve en el momento en que su glande entro, pero luego sentí como su pene se fue deslizando dentro si mayor esfuerzo. Y debo decirlo que se sintió tan delicioso que en mi mente me pregunte porque había durado tanto sin probar esto antes.

Yo estaba entregado al 100%, quería que él me clavara y me tomara de todas las maneras posibles. Él tomo el control y se montó sobre mi, me estuvo penetrando así por varios minutos, alternando movimientos fuertes con movimientos lentos y esos cambios de ritmo eran muy deliciosos. Cuando llevábamos un rato así me puso en cuatro y me castigo el culo casi sin misericordia, me metió su pene todo lo que quiso, sentía sus bolas chocar contra mí y sus manos agarrando mis nalgas, sentí palmadas, sentí besos en la espalda, sus manos en mis hombros, sentí como me dominaba y me encantaba lo que estaba haciendo conmigo.

En un momento, él empezó a aumentar el ritmo y yo sabía que iba a explotar pronto, por lo que quise parar (quería que durará más) pero fue imposible, él ya estaba en ese frenesí y fue inevitable, me tomo los brazos y empujándome hacia él mientras metía su hermoso pene, llegó el momento en que empezó a emitir un gemido grave y sentí como su pene palpitaba y como su semen brotaba y llenaba mi culo. Fue un momento en que toda mi mente se puso en blanco, él se vino dentro de mí y descargo toda su hombría.

Cuando completo su orgasmo se dejó caer sobre mí y así duramos un rato, él sobre mí, su pene poco a poco fue poniéndose blando hasta que salió, pero yo estaba feliz. No sabía lo bien que se sentía tener un macho dentro, pero ahora entendía de sobra a todos los que han hecho del pene su fuente de placer, esto era otro nivel. Henry en un momento quiso pararse dándome a entender que se iría pero le pedí que se quedara, a lo que él me preguntó que si estaba seguro, y le dije que sí, que quería que se quedara conmigo. Así lo hizo, nos recostamos en la cama, nos abrazamos y nos besamos hasta que nos quedamos dormidos.

Ya había aclarado cuando desperté, no podía creer lo que había hecho esa noche, pero ahí estaba, acostado al lado de un hombre hermoso, varonil y activo. Y yo que siempre había sido activo también, estaba ahí entregándome a él. En ese momento me fue imposible ignorar su pene, lo quería sentir en mis manos, lo busque debajo de las cobijas y empecé a acariciarlo, poco a poco se fue poniendo firme y eso me encantaba, quería tenerlo para mí nuevamente. Continúe consintiéndolo hasta que él despertó y se unió a mi esfuerzo.

Tome un pañito húmedo y limpie su miembro y luego procedí a darle una mamada, no sé qué tan bien lo estaba haciendo pero lo estaba disfrutando como loco, podía recorrer todo su pene con mi lengua y sentirlo como parte de mí. Lo besé, lo lamí y lo recorrí completamente, lo disfrute cada instante, besé sus bolas, las chupe y las metí en mi boca, quería sentir a ese hombre de todas las maneras posibles. Cuando estaba en esas no me aguante más y me monte sobre él. Él estaba acostado boca arriba sobre la cama y yo, yo estaba listo para cabalgarlo, y así fue, busque un poco más de lubricante, lo puse sobre su pene y en mi ano, y lo guíe para que de una vez por todas me ensartara.

Cuando sentí que su pene se introdujo por completo empecé a moverme y a cabalgarlo, le puse mucho empeño a hacerlo y él lo estaba disfrutando, por momentos yo estaba arriba y veía mi pene golpear contra su abdomen mientras su pene rozaba mi próstata, y sus manos acariciaban mis nalgas, era una locura, yo estaba que explotaba, jamás había estado tan excitado como en ese momento, ahora entendía porque había tantos pasivos y mujeres trans.

Henry estando entregado a darme por el culo no dejo pasar por alto mis pezones y en un momento me halo hacia él solo para poder chupármelos, y ahí si fue el momento de rendirme, no tenía escapatoria, sentía su pene plenamente dentro de mí, sus manos en mi cintura y sus dientes mordisqueando mis pezones, me hizo temblar ese hombre, no se que tan alto gemí pero exploté. De mi pene salieron varios chorros de semen y mis piernas temblaban, todo mi cuerpo se estremecía, era el orgasmo más intenso de mi vida y lo estaba viviendo con un macho entrando y saliendo de mí, y era una delicia, algo único.

Cuando pensé que ahí acababa todo y sin espacio para recuperarme, él me volteo sobre la cama, separó mis piernas y empezó a meterme su pene con mucha fuerza, y verlo así, frente a mí, con esa cara sexy, un gesto serio, una mirada intimidante y ese cuerpo delicioso, me encantaba!!, lo deseaba muchísimo, le pedí que me diera duro, que lo quería para mí, que quería que me hiciera suyo, lo acaricie mucho y cuando él estaba por venirse, se dejó caer sobre mí, y pude sentir su pecho contra el mío y acariciar su espalda ancha, besar sus hombros y sentir su miembro profundamente. Estaba fascinado con la escena.

Quería que nunca se acabará pero ya estaba dictado, Henry estaba a puertas de su orgasmo y fue ahí cuando arreció contra mí y me clavo tan fuerte que la cama parecía que no iba a aguantar, sentí mi ano muy caliente y dilatado, y de manera espontánea empecé a apretarlo intentando masajearlo con mi ano, hasta que su semen caliente explotó dentro de mí. Ya no había marcha atrás, este macho me había transformado y me había abierto a un mundo de placer que jamás podría olvidar.

Cuando nos recuperamos nos pusimos de pie, él me abrazó por un momento y me dio un beso, me pidió que cruzáramos teléfonos, que quería que está no fuera la primera y última vez, y así lo hicimos. Él se ducho y se vistió, nos despedimos de beso y salió. Cuando estaba en la puerta me dijo, no te vayas sin despedirte, escríbeme. Era un hombre gentil y muy sexy, muchas cosas estaban pasando por mi mente en ese momento. Todavía no terminaba de asimilar lo que había pasado y más porque sentía como mi ano estaba hinchado y sensible.

Esa noche todo cambio para mí, no me imaginé que en esta etapa de mi vida fuera a descubrir algo tan hermoso y revelador, pero así fue, y el día aún no terminaba… me aguardaban varias sorpresas…

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2 COMENTARIOS

  1. Hermoso y caliente relato.!!! Soy una chica trans ( pasiva ), es muy real la descripción de las sensaciones que me embargan al ser poseída por un hombre . El se hizo tu amante ?

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