El sobrino depravado
Salgo de la ducha, froto el vidrio empañado del espejo y me observo mientras me seco. Sé que hay algo que no anda bien, pero no alcanzo a entender de qué se trata. De hecho, cuando pienso en ello, me agarra un terrible dolor de cabeza.
Es mejor no pensar, dice una voz en mi mente.
Voy a mi cuarto, envuelta en un...