Aventuras y desventuras húmedas. Tercera etapa (2)
Aparcaron en el parking del hotel, un suplemento gratuito y del todo práctico. Sacaron sus dos maletas en silencio, teniendo la misma conversación que habían tenido desde que Mari decidió cerrar los ojos, ninguna.
La mujer había estado fantaseando sin parar, unas veces en la habitación de Sergi...