Incesto al lado del río del pazo
Caía la tarde del que un caluroso mes de agosto. Leonor estaba sentada a la orilla de un río que pasaba al lado de la gran muralla que rodeaba la finca de su pazo. Andaba medio escondida entre unos arbustos. Tenía las rodillas flexionadas, una caña de pescar en la mano y una visera blanca en la cabeza. Atilano,...