Escapada a la montaña con mi madre (IX)
Tras nuestra intensa sesión de piscina y, después de relajarnos un buen rato en las tumbonas mientras nuestros todavía sucios cuerpos reposaban al sol, ambos decidimos ir a ducharnos. Por supuesto ya habíamos desarrollado suficiente confianza como para ahorrar un poco de agua, por lo que nos metimos juntos. La ...