Samanta y Nicolás, hermanos y algo más
Samanta medía casi un metro ochenta y tenía 22 años, su cabello rubio era largo, sus ojos azules, su nariz pequeña, sus labios gruesos, sus tetas grandes, su culo redondo y respingón, su cintura estrecha y sus caderas anchas. Sería la mujer perfecta si no fuera porque era una narcisista, una narci...