Aventuras y desventuras húmedas: Primera etapa (20)
La mujer le miró con ganas, con unos ojos de cazadora que el joven podría haber confundido con la de una Leona en mitad de la sabana. Carmen se introdujo en el agua con lentitud, primero su trasero, el cual sentó con calma mojando así el bikini rosa que llevaba. La parte de arriba no llegó a mojarse, sol...