Aventuras y desventuras húmedas: Primera Etapa (16)
Cuando su madre desapareció por la puerta, el joven miró su móvil. La luz parpadeaba, anunciando que tenía algún mensaje pendiente de leer. “Tía Carmen” era lo que ponía en la pantalla, lo abrió antes de arrancar y leyó el contenido.
—Las pizzas acab...