¿Te vas correr para mí, putita?
Nazarena era una joven rellena, muy guapa y que llevaba su cabello recogido en una coleta que le caía frontalmente por el lado izquierdo, estaba sentada en un sofá delante de su tía Elizabeth, que era una manicura, de 40 años, alta, de cabello negro, labios gruesos, tetas grandes y poca nalga. Pintando la &uacu...