No me voy sin follarte el culo, tía
Mi tía Elvira estaba dormida sobre la cama con su bata negra abierta. El brazo izquierdo lo tenía formando una uve y el derecho al lado de su cuerpo desnudo. Tenía la cabeza girada hacia la izquierda. La pierna derecha sobre la otra dejaba ver parte del bosque negro de su pubis. Los rosados pezones de sus tetas eran g...