¡Me acaba de poner cachonda, padrino!
Camila era una joven gallega que estaba como un queso de tetilla. Era Pascua y fuera a recoger la rosca a casa de su padrino acompañada de su novio Javier, un joven desgarbado y chulo de más. Emilio, su padrino, al abrir la puerta y verlos, les dijo:
-Pasad, pasad.
Entraron en la casa. En la sala sobre una mesa c...