Cuñada solidaria (Última parte)
Durante la madrugada del jueves mi mujer Paola no pudo dormir bien a pesar de que el ardor de la cistitis había cedido ya bastante. Así que me acariciaba el pecho velludo como buscando regocijo. Normalmente hace eso cuando desea sexo, pero ésta vez ella era plenamente consciente de que era imposible. Así que se...