Eva y su hijo Abel (3)
No habíamos acabado, no, porque hasta ahora no habíamos hablado nada, nos comunicábamos con el deseo y la búsqueda de los cuerpos, no teníamos nada que establecer, todo estaba muy claro, a pesar de la oscuridad. Sin embargo, ahora, ahítos los dos, yo llena de él, él vaciado en m&iacu...