Dos cuñadas y un destino
Rosa, era gallega, tenía 28 años, era rubia, de ojos verdes, alta, tenía unas tetazas, un culazo, tenía un cuerpo de escándalo. Estaba casada con Augusto, un médico cántabro que la trataba como al culo. Era infeliz en su vida de cuento, más en ese cuento de mal follada iba a aparecer...