Al cuidado de mi sobrina
Fueron muy difíciles los momentos de mi separación. Me deprimí a tal punto que adelgacé casi diez kilos. Marisa me había dejado porque se había enamorado de un compañero de trabajo. No hubo discusiones ni discursos inútiles. Cuando llegué del trabajo, ella tenía la valija preparada y sólo me había esperado por un mínimo respe...