Deseo reprimido (I): Reencuentro de mi esposa con su primo
Ella sonríe nerviosamente, sentada con el bulto de su primo tan cerca no sabe qué hacer.
De repente su delicada mano se posa en los abdominales del primo. Comienza a deslizarse hacia la diminuta prenda blanca y húmeda.
Va hacia los costados, y baja un par de centímetros la prenda. Un par de centíme...