Una experiencia muy especial con mi madre
Abrí aquella puerta y descorrí la cortina. Allí estaba mi madre, una mujer cincuentona, teñida de rubia y tengo que decirlo, ajamonada, sexy. Se estaba masturbando, con dos dedos dentro de su coño. –¿Qué haces aquí me dijo? –sin apartar su mirada de mi largo cipote. No pude aguantar más. Me metí también en la bañera. Ella ...