Mi prima Ana contraataca
Empezó a hacerme una paja cogiéndola desde el capullo y deslizándose lentamente hasta la base, era realmente increíble la sensación de su mano fría en mi polla, cada vez más dura y caliente. La cosa empezaba animarse en el hueco de la escalera, a la vista de quien pasase, pero quizás por eso, la situación era mucho más excitante...