Noches de póker (Parte 2)
El siguiente jueves Marcelo se dejó perder y yo me ofrecí a ayudar. Ese día yo iba vestido con jeans y polera negra. Si me viera al espejo, vería a un cuarentón de un metro ochenta, con barba, peludo. Mi contextura no es tan gruesa, pero ya se ve el estrago de la cerveza en mi cintura. Marcelo iba con be...