Masaje relajante con experiencia inesperada
Todo normal, hasta que Carlos comenzó a masajear la parte interna de mis muslos y por ahí en algún movimiento yo sentía sus manos acercarse a zonas más sensibles que casi me daban cosquillas, me moví un poco y él, al notarlo, me preguntó: "¿todo bien ahí? ¿te he lastimado?". Yo respondí: "claro que no, Carlos, todo super bien,...