Una tarde tranquila que se tornó noche intensa
Estando divorciado, vivía en una casa pequeña y muy tranquila. Tenía un perro al que cada tarde sacaba a pasear por una placita cercana. Un buen día me senté para descansar y ver a mi perro jugar. En un banco cercano había cuatro chicas hablando a voces y tomando refrescos. Hablaban y reían...