Una visita inesperada pero satisfactoria
Todo comenzó un fin de semana, eran las siete menos diez de la tarde del viernes, cuando de pronto sentado en mi sofá del salón pude escuchar el timbre de la puerta, me levante y mire por la mirilla y al otro lado pude ver que era una chica, su rostro me llamo mucho la atención, abrí la puerta y vi que e...