Mis mujeres (III): Dora (3)
La comida de Navidad fue todo en amor y compañía, como se dice. Yo contemplaba a mi prima, pero ella parecía tan tranquila, como si nada hubiera ocurrido. Yo no podía mirar sin ver, pensar en todo, su cuerpo, sin percibir su olor, su humedad. Este día los mayores prácticamente no se levantan de la...