Madura y divorciada (3): Comienzo a liberarme
Tres días después de conocer a Rainer y de que este hubiera reiniciado "el camino de Santiago" entré en contacto a través de una web con un hombre canadiense que vivía en Bruselas y no dudaba en mostrarse a cara descubierta y masturbarse para mi. ¡Dios mío! desde el principio lamen...