Siempre contaremos hasta donde nos conviene
Resulta que tiempo después de la confesión de mi esposa de su etapa como prepago, me volví a encontrar con mi “amiga” Diana, aquella con la que mi esposa había compartido una de las jornadas de trabajo.
Estaba con un grupo de amigos viendo un clásico de futbol en una de los bares de un cen...