Un esperado reencuentro
Al cerrarse la puerta del departamento y liberarnos de las incómodas mascarillas pudimos besarnos apasionadamente, después de mucho tiempo y mientras nuestra excitación iba en aumento, mi amor me liberaba de la ropa con urgencia comenzando a recorrer mis tetas con suavidad, deslizando su mano a mi concha húmeda...