De morbos y sesiones
Ahí comenzaba mi penar, la tenía en mi interior, ella podía encenderlo en cualquier momento, sin saber en qué lugar estaba o con quien. Me desesperaba saber que en cualquier momento podía comenzar a vibrar. Y así nomás pasaba, debo reconocer que es bastante piadosa, arranca suave, y me da unos segundos para pedir auxilio si estoy e...