El cambio de Alba (2)
El tiempo se perdió en una neblina de carne y dolor. No sabía si habían pasado minutos o horas. El mundo se redujo a los sonidos de nuestros cuerpos: mis gemidos ahogados mezclados con sus gruñidos animales, el golpe rítmico de su pelvis contra la mía, el crujido de la mesa de centro que amenazaba con romperse bajo nosotros. Cada...