Isa, de rancia reprimida a sumisa caliente (II)
Al día siguiente con el fin de dejarle tiempo para pensar y ordenar sus ideas, le envié un whatsapp:
–Que tal has dormido?
Al instante.
–Dormí una siesta muy larga estaba rendida, jeje, y cuando desperté eran las 21 cené algo y como no tenía sueño, empecé a leer relatos e historias de Dominación y Sumisión, me ima...