Isa, de rancia reprimida a sumisa caliente (III)
A medianoche le envié un Whatsapp, desde el nuevo número.
–Como vas?
–Aplicándome con las tareas Amo, muy caliente.
–OK. Recuerda las instrucciones, intenta descansar algo.
A la mañana siguiente con la excusa de asistir a un desayuno con antiguos amigos, salí pronto de casa, llegué al hotel sobre las 08.30, abrí l...