Bendición del hijo (3)
Cuando la taza está lista, se da vuelta. Paula sigue de pie junto al escritorio, pero ahora se ha apoyado un poco contra el borde, con una cadera ladeada. Los jeans le marcan todo: el vientre plano, las caderas, ese culo que delicia. La blusa blanca, con esos dos botones abiertos, deja ver justo lo suficiente: la curva de las...