Prostituyendo a mi sumiso y cobrando por ello
“Todos nos equivocamos, Pedro. No te preocupes, cariño… no pasa nada. No voy a dejar de quererte. Pero entiendes que todo acto tiene su consecuencia, ¿verdad bonita?”.
Contestaste con un “Sí Ama”. Estabas apesadumbrado. Eras consciente de que tus errores de la semana pasada me hab&iac...