Reina por un día
Ana se abraza a mí en la cama, mientras yo le besaba el cuerpo en la oscuridad de su habitación. La había conocido aquella misma noche en un bar. Iba vestida de forma más modesta que el resto de sus amigas, y daba una impresión de timidez. Al principio rechazó mis avances, diciéndome que no...