Mía
Y mientras aún procesabas todo lo que estabas viviendo, el calor de tu cuerpo dejaba entre ver que la excitación era parte de tu atuendo, te notaba distinta, despreocupada, inspirada y por momentos sin miedos, sólo eras tú... Sí... tú, disfrutando de lo nuevo, la que ante mis ojos se desnudaba, es...