Gordo y sucio
Lexi sintió sus manos manoseándole las nalgas con brusquedad; la apretaba fuertemente y sabía que como siempre, le causaría hematomas, pues su blanca y delicada piel era sensible a esta clase de tratamientos. Sentía el roce cerca de su cavidad favorita y sabía que Jimmy la estaba lubricando, prepa...