Dominando a la sumisa Mariel (4)
Cuando volví a entrar a la cocina, lo único que se me ocurrió decir fue:
-Lo siento, me olvidé que hoy venía Carla.
-Claro, porque desde hace 20 años no vengo todos los sábados hasta el mediodía para asegurarme que si está acá almuerza. Que caradura.
-Dale, Cla...