Mónica y las cuerdas
Imagina…
Que voy por ti a tu trabajo imagina que durante el trayecto a casa te hago una propuesta.
Hago una pequeña pausa y veo un poco de morbo tu mirada.
Te propongo ir a jugar con las cuerdas, pero en otro lugar que no sea nuestra casa…
Veo tu boca sonreír un poco antes de contestar que si quiere...