Una sumisa en el camino de Santiago
Hace unas semanas mi amo me pidió que me reservara una semana de mis vacaciones para estar juntos. En un principio dudé. Nuestras relaciones de amo y esclava se limitaban a pasar unos buenos ratitos en habitaciones alquiladas, después cada uno a su casa.
Poco a poco fui haciendome a la idea de dejar una semanita a ...