Compañera de trabajo (III)
Ya en la calle y, tras darle un azote en el trasero, contesto:
- ¿Estás dispuesta?
Sonríe divertida:
-Te lo exijo... es lo que necesito.
Ya en el taxi, la abracé con una mano mientras la otra se perdía entre sus piernas. Nos cruzamos la mirada, me sonreía con cariño y susurr&aac...