Marco y Fabiola. Una experiencia religiosa
Eran las 12 de mediodía, las campanas de la iglesia comenzaban a sonar para así comenzar la misa dominical, Marco y Fabiola eran integrantes del coro juvenil, jóvenes de entre 18 y 25 años lo conformaban y, a decir verdad, no le pedían nada a un coro experimentado, la voz de todos, el sonido de la guitar...