La conocí en el médico (parte 1)
Me acuerdo como si fuera ayer de la primera vez que vi a Mónica. La mañana era lluviosa y soplaba un viento desagradablemente frío. El despertador, impertinente, me sacó abruptamente del mundo de los sueños.
Mi cuerpo, perezoso, disfrutaba del calorcillo que proporcionaba el edredón nórd...