Sin esperar
El sol paseaba por el umbral del día buscando refugio donde descansar y así dar el relevo a su hermana la luna.
Blanca volvía fatigada, hacía tiempo que no corría tanto, necesitaba soltar todo, la impotencia, la rabia... gota a gota se desbordaba por su cuerpo en forma de sudor, se sentía mejor...