Wish you were here (2): Deseos cumplidos
Yo la acomodé un poco y fui derecho a su conchita, un glorioso 69 nos llevó a la locura y después de un rato volví a entrar en ella, pero esta vez sin apuros, jugando a ponerle solo la puntita y cada tantos bombazos ir bien hasta el fondo para volver a empezar... ¡cómo me gusta ese jueguito y como...