Una pedida de matrimonio a mi novia Erika
Después nos fuimos al centro de la cama, se sentó sobre mi pene, empezando a subir y bajar lentamente disfrutando cada vez que entraba, se agachaba para besarme. Nuevamente cambiamos de posición, pasó a estar en cuatro, era su posición favorita porque la hacía lucir como una perra. Comencé con un mete y saca despacio, en forma circ...