En el salón de masajes
Me retorcí sobre la cama por el placer, ella se relajó un poco y se quedó recargada sobre mí, de modo que mis dedos terminarán su labor, ella pegó un pequeño gemido y chorreó un poco, había llegado también. Me llevé sus jugos a mi boca para probarlos. Ella terminó de sobar mi miembro para sacar toda la leche. Me...