El néctar del pecado
Desde hace un tiempo me siento sola, ignorada, indeseada…
Me llamo Wada, y estoy casada con un patán que ni siquiera me toca desde hace meses, mis años más cogibles se están yendo como el agua en las manos y ese imbécil no me satisface como me merezco. Me considero una madura nada fea y desde m...